Las promesas no cumplidas de Sergio Pablo Mariscal

Por Omar Rodríguez

CIUDAD OBREGÓN, Sonora.- Acabar con la violencia en menos de tres meses, detonar la economía, desaparecer los baches, entre otras promesas de campaña incumplidas, están dejando marcada la administración del alcalde de Cajeme, Sergio Pablo Mariscal Alvarado.

A poco más de cinco meses de que termine el trienio, el presidente municipal está quedando a deber muchas de esas promesas, siendo actualmente la de acabar con la inseguridad la que parece estar doliendo más a los cajemenses, pues son más de 160 muertes violentas tan solo en 2021, hasta la tarde del día 22 de marzo, según el seguimiento y cobertura de los medios de comunicación de la fuente policíaca.

Mariscal Alvarado ha encabezado la administración más cuestionada por organismos sociales, asociaciones civiles, incluso por propios integrantes del gabinete municipal, con varios despidos y renuncias de algunos que manifestaron públicamente irregularidades al interior de la administración.

Dirigentes de la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) Obregón, señalan que una de las promesas de campaña del presidente municipal con ese sector, fue el reordenamiento del primer cuadro de la ciudad, situación que no se dio hasta la fecha.

Por su parte, organismos ciudadanos como ‘Yo Observo Cajeme’, señalan que más allá de las promesas de campaña que no se cumplieron, lamentan que no se haya puesto en marcha nada de lo que se acordó en el Plan Municipal de Desarrollo, en el que participaron representantes de la sociedad civil y quien resultó entonces alcalde electo, Sergio Pablo Mariscal Alvarado.

Temas como los cien callejones con temáticas, de los cuales solo se rescataron menos de diez, son otras de las promesas no cumplidas que los cajemenses reclaman al alcalde, que sigue en planes de buscar su reelección.