Continúa viva devoción a la Virgen de Guadalupe en Sonora

Por Antonio López Moreno

HERMOSILLO, Sonora.- La Virgen de Guadalupe es uno de los personajes religiosos que posee más fieles en el mundo y en Sonora no es la excepción. Con más de 500 años de historia en el país y 200 en la entidad, el número de creyentes aumenta y con ello también las mandas y ofrecimientos que se realizan para agradecer o pedir favores.

La historia data de 1531 cuando en el Valle del Tepeyac se apareció la virgen a un indígena de nombre Juan Diego. Desde entonces construyen templos, capillas y santuarios en honor a la patrona de los mexicanos.

Piden y agradecen por salud

Hace 25 años Teresa Ruiz esperaba a su hija en el vientre, era un embarazo complicado que ponía en riesgo la vida de la menor, sin embargo en un acto de fe, elevó sus plegarias y pidió a la Virgen de Guadalupe salud para su niña.

“La primer gracia que le pedí a la virgen –y no era tan devota-, fue por el nacimiento de mi primer hija, tuve problemas al momento de hacerse la cesárea, la niña nació sin respirar. Cuando estaba en el quirófano empecé a rezarle mucho a la virgen para que me la salvara y le iba poner el nombre de Guadalupe. Ella se llama Astrid Guadalupe”.

Posteriormente tuvo a su segunda hija, quien nació con capacidades especiales que requerían cuidados y atenciones. En ese entonces volvió a pedir la intercesión de Guadalupe y desde ese momento emprende una caminata año con año al Cerro de la Virgen para enmendar su devoción y agradecer por la salud de sus dos hijas.

Este año no podrá visitar el cerro el día 12 de diciembre que es cuando se conmemora a la Virgen de Guadalupe, pues las restricciones por la contingencia sanitaria no lo permiten, sin embargo espera encontrar el momento adecuado para poder visitarla y refrendar su fe.

La Virgen del Cerro

Corriendo el año de 1950 una familia de daneses llegó a Sonora. Primeramente llegaron a Empalme junto a su hijo Guillermo Jordan, quien se casó en Navojoa y en viaje a la capital de Sonora tuvo la idea de pintar una virgen en un cerro en las afueras de la ciudad, a manera de agradecimiento por el recibimiento que le hicieron a su familia.

El cronista de la ciudad de Hermosillo Ignacio Lagarda Lagarda, comenta que la obra pintada en el cerro se culminó en el año 1957.

“Él viniendo a Guaymas a hacer trabajos, una vez venía de Guaymas hacia Hermosillo y vio el cerro y le inspiró la posibilidad de pintar una virgen. Él antes había trabajado como pintor y había pintado en 1950 el museo de la Unison”.

Devoción viva

A partir de su primera aparición, la fe hacia la Virgen de Guadalupe se popularizó en el mundo. El primer antecedente en Sonora data de 1790 cuando en el municipio de Altar se construyó una capilla militar en honor a la morenita del Tepeyac.

El padre Armando Moreno, quien además es historiador y teólogo, explica como la presencia de la Virgen es visible en los hogares, pues puede palparse la fe que le tienen muchos en Sonora.

“La presencia de la virgen de Guadalupe se nota en los hogares, se nota de manera personal en las familias y también en los barrios, en los barrios de Hermosillo hay muchos lugares donde los vecinos velan a la virgen de Guadalupe”.

En el siglo XVII hubo una visión jesuita al interior de la iglesia católica, sin embargo la devoción aumentó en el siglo XX cuando se realizó la primera peregrinación a la basílica de Guadalupe desde la ciudad de Hermosillo.

Después fue el arzobispo Juan Navarrete quien impulsó con mayor fervor la fe, en ese entonces se construyeron templos en la frontera, tanto en Nogales, Agua Prieta, Cananea y Caborca en honor a la virgen. En Hermosillo hay un santuario dedicado a Guadalupe ubicado en la colonia en la colonia El Llano, que el próximo 2022 cumplirá 100 años.