Los Malditos Cadáveres

Por Sergio Romano

Finalmente en aquel año 896 d.C., el voluble y vengativo Cardenal Giovanni Carli logró llegar a ser Papa con el nombre de Esteban VI, tras años de pugnas y pleitos infinitos con el Papa reinante, Formoso.

Ya como Papa planeó su venganza: mandó exhumar el cadáver de Formoso, muerto 9 meses antes, y le formó un juicio póstumo. Con el cadáver de Formoso sentado en el Sínodo lo enjuiciaron y los jueces decidieron era un Papa sin derecho a serlo y tiraron el cadáver al río Tíber. Fue tal el repudio que generó el Sínodo que un levantamiento popular en Roma destronó a Esteban VI y lo lincharon.

Cualquier parecido con el caso Lozoya es mera coincidencia.

No hay duda que Lozoya es corrupto y que sirvió a un gobierno corrupto, pero primero los posibles delitos ya prescribieron. Luego una cosa es declarar y otra muy distinta es probar. Y luego recordar que en política importa el HOY no el ayer

Pero el Presidente AMLO trae cuentas pendientes con Calderón y ya sacó el cadáver a ser enjuiciado, y hasta dice que “ya lo perdoné” de haberle robado la Presidencia hace ¡14 años!

Pero él ya la ganó, ya es Presidente, y todo gobernante entra sabiendo lo que le dejan y lo que le falta y trata de remediarlo sin voltear atrás. Pero AMLO no: él quiere venganza.

Y además alienta el odio del pueblo a su miseria, a su falta de freno a la desigualdad, pero eso es una furia provocada y no real: el país es desigual, PERO LA CDMX, SU BASTIÓN, lo es más: en la Ciudad de México, cinco de cada 10 personas padecen pobreza –52.5 por ciento de la población–, según el diagnóstico que realizó el Consejo de Evaluación del Desarrollo Social de la Ciudad de México (Evalúa). Y ELLOS, AMLO Y  LOS SUYOS, HAN GOBERNADO AHÍ DESDE 1997. ¡Y TODO SIGUE IGUAL DE MAL!

Como sea, Peña Nieto le entregó un país con graves problemas de seguridad, pero con economía sólida, con empleo, con buena inversión extranjera. Y hoy eso ya no existe; 2019 fue un año sin crecimiento del PIB, con 600 mil empleos perdidos, con cero obra pública y la misma inseguridad. Y de remate  la Pandemia.

Pero AMLO opera la comunicación política con el Decálogo de Joseph Goebbels, el ideólogo de Hitler, uno de cuyos enunciados dice “cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

Y ahí viene el Sínodo de los Cadáveres.