Kamala Harris, candidata que votó en contral del T-MEC

CIUDAD DE MÉXICO.- Este martes, el candidato presidencial demócrata, Joe Biden, anunció que será la senadora por California, Kamala Harris, su compañera de fórmula y candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos.

Si bien la decisión de Biden ha sido coherente con la línea progresista del partido Demócrata, al elegir a una mujer perteneciente a una minoría, las posturas de la nueva candidata respecto a la relación bilateral con Estados Unidos podrían resultar problemáticas para la relación comercial, ya que en el pasado Harris destacó por ser la única senadora de un estado colindante con la frontera que rechazó el T-MEC.

En total, sólo 10 senadores votaron contra el tratado.

Razones medioambientales

El pasado 14 de enero, Harris emitió un comunicado tras emitir su voto contra el tratado ante el Comité de Presupuesto del Senado. “Es el deber del Congreso de Estados Unidos asegurarse de que las políticas comerciales de nuestra nación mejoren la vida de los trabajadores, hagan crecer a la economía y protejan la salud pública y el medio ambiente”, afirmó.

“Los tratados comerciales pueden abrir nuevos mercados para los productos estadounidenses y forjar nuevas alianzas con países extranjeros. También pueden conducir a pérdidas de empleos, salarios deprimidos y degradación medioambiental”, continuó.

Harris añadió que este tratado establecería estándares para décadas por venir, y sus votantes merecen mejores e inmediatas acciones. Durante su carrera como senadora, Harris propuso y aprobó leyes que beneficiaron a comunidades locales de cara al cambio climático, y este fue uno de los discursos clave en su campaña presidencial que concluyó en diciembre de 2019.

Voto de agricultores

Como precandidata presidencial, Harris propuso establecer como prioridad el desarrollo rural en Estados Unidos con créditos fiscales por 10 mil dólares para negocios en zonas rurales. También se opuso a la Alianza Transpacífico que negoció la administración de Barack Obama y de la cual Trump retiró a Estados Unidos.

Harris cuenta con el visto bueno de una parte del sector agrícola, ya que ha intervenido en disputas comerciales con otros países, como la que se dio con Argentina sobre el comercio de limón. En febrero, Harris emitió una iniciativa de ley —aún pendiente de aprobación— para que los agricultores pudieran acceder a prestaciones si su jornada laboral se extendía a más de 40 horas a la semana.

EL UNIVERSAL