Toque de queda en La Habana para frenar el coronavirus

LA HABANA, Cuba.- Ante un rebrote del coronavirus en La Habana que lo sacó de control, las autoridades anunciaron el jueves un endurecimiento a las restricciones de movilidad que incluye el toque de queda.

Debido al incremento de casos se dispuso un paquete de medidas, indicó el gobernador de la ciudad, Reinaldo García Zapata, entre ellas la prohibición a la circulación de personas y vehículos desde las 7 p.m. hasta las 5 a.m. a partir del 1 de septiembre. Incluso en los momentos más duros de la epidemia en abril no se había aplicado este recurso de limitación total y las disposiciones eran menos radicales.

“La adopción de estas medidas se sustenta en el reclamo de la población de garantizar mayor disciplina, exigencia y rigor”, dijo el funcionario en una comparecencia en la televisión cubana. Hubo “actitudes irresponsables y tenemos que actuar consecuentemente”.

Cuba llegó a tener una jornada sin contagios de COVID-19, e incluso actualmente algunas provincias del oriente del país no reportan ninguno desde hace meses, pero en la capital no es así. En julio, con la pandemia bajo cierto control, los cubanos comenzaron a entrar en fases de recuperación, pero La Habana se fue rezagando y los casos comenzaron a incrementarse en la urbe de dos millones de habitantes y sus provincias.

Fiestas, reuniones familiares sin distanciamiento, el inicio del verano, las playas y las piscinas congregaron a las personas y los indicadores se descontrolaron, explicaron médicos y especialistas. Algunos territorios del oriente comenzarán las clases el 1 de septiembre y cuentan con transporte urbano y cierta movilidad, pero la capital se verá “cerrada” y se restringirá al máximo el tráfico vehicular, incluso en las horas diurnas no comprendidas en el toque de queda.

Además se limitará la asistencia de los trabajadores a los esenciales –algunas empresas estatales y negocios privados habían comenzado a abrir–, y se impedirá salir de La Habana hacia otras ciudades. Se impondrán multas severas a quienes incumplan las normas, las cuales incluyen el uso estricto de mascarillas, y se cancelarán las reservaciones turísticas.

Se restringirá también que los vendedores ambulantes se trasladen de un barrio a otro, y las tiendas estarán abiertas desde las 9 a.m. a las 4 p.m., al tiempo que se estimulará a que las personas no salgan de sus zonas para la compra de alimentos. Las medidas estarán en vigor en principio hasta el 15 de septiembre, cuando se volverá a evaluar la situación, dijo García Zapata.

AP