Hace berrinche Alcalde de Cajeme luego invita a un cafecito platicador para que le abran el estadio de los Yaquis

Redacción Larsa Noticias

CIUDAD OBREGÓN, Sonora.- Después de que el órgano intersecretarial decidiera suspender la entrada a aficionados en los tres estadios de Sonora, el primero en pronunciarse en contra fue el Alcalde de Cajeme, Sergio Pablo Mariscal Alvarado, quien en plena madrugada se puso a despotricar contra quienes decidieron no permitir más la entrada al público.

Mariscal Alvarado aseguró que fue improcedente dicha suspensión afirmando que era una postura autoritaria, que no tenía sustento ni coadyuvancia suficiente para terminar diciendo que el Secretario de Salud de Sonora, Enrique Clausen era un irrespetuoso con el municipio de Cajeme, cuando lo único que ha hecho el titular de Salud, es pedir a los sonorenses que se cuiden y tomen todas las medidas sanitarias para evitar tal contagio, poniendo como prioridad la vida a un juego de béisbol.

“Respecto a la declaración unilateral de parte del secretario Claussen de suspender el juego de Yaquis de Ciudad Obregón, declaramos lo siguiente: El Secretario Claussen sin  sustento y la coadyuvancia suficiente, se volvió muy irrespetuoso con el municipio y no tiene competencia”, escribió Mariscal.

Cabe recordar que en la pasada inauguración de la temporada de beisbol en el estadio de Los Yaquis de Obregón, los protocolos sanitarios se le salieron de las manos tanto a protección civil como a salud municipal de Cajeme, pues dejaron entrar a más del 50 % del límite de personas permitido, además de que la mayoría no portaba con cubrebocas ni tomaron sana distancia, lo que causó el repudio de miles de cajemenses y sonorenses poniendo a Ciudad Obregón en la nota nacional por el descontrol que la afición causó y que ni el municipio ni el club deportivo, pudo controlar.

Al día siguiente el órgano intersecretarial informó que podrían suspender la entrada a personas a los estadios si no acataban las medidas sanitarias, sin embargo, el día sábado 17 de Octubre se tomó la decisión definitiva de cancelar el ingreso del público con el fin de no seguir propagando más la pandemia, pues estamos en una emergencia mundial de salud.

Sin embargo el Alcalde de Cajeme, Sergio Pablo Mariscal Alvarado después del berrinche, decidió invitar al Secretario Clausen a un cafecito platicador pidiéndole que podían arreglar las cosas de otra manera, después de haberlo llamado irrespetuoso e hizo el siguiente llamado:

“Somos enfáticos en defender un esfuerzo que, sabemos, puede mejorarse. Funcionamos mejor con un café platicador que con exhortos un día o decisiones unilaterales desde las alturas al siguiente, Srio. Enrique Clausen. Venga, platiquemos. Unidos, logramos más.

En #Cajeme, sin imposiciones, tratamos al ciudadano como alguien consciente y maduro con el que razonamos y valoramos decisiones que a todos competen. La experiencia de aprender a vivir con algo que llegó para quedarse nos exige mentalizar y mejorar. Somos receptivos y creceremos”.

Somos enfáticos en defender un esfuerzo que, sabemos, puede mejorarse. Funcionamos mejor con un café platicador que con…

Posted by Sergio Pablo Mariscal Alvarado on Sunday, October 18, 2020

Usuarios de las redes sociales criticaron ampliamente a Sergio Pablo Mariscal y hasta lo acusaron de estar alcoholizado cuando llamó irrespetuoso al Secretario de Salud, pues eran pasadas la 1 de la madrugada, además de recalcarle, que le importan más sus negocios y lo que se puede ganar con los juegos de beisbol que la vida de los cajemenses, cuando ese mismo sábado por la noche minutos antes del anuncio de la suspensión al público en los estadios, Ciudad Obregón nuevamente estaba viviendo uno de los peores días violentos al desatarse una balacera en la parte trasera de la Laguna del Nainari donde acribillaron a dos policías municipales, perdiendo la vida uno de ellos, hecho que causó pánico entre las personas que se encontraban paseando en la Laguna, quienes se resguardaron al escuchar los balazos.

Sin embargo el Alcalde de Cajeme estaba más preocupado alegando que le abran un estadio, que por reducir el índice delictivo que azota cada día más al municipio, poniendo a Obregón como una de las ciudades más violentas del país y del mundo.