Se cumplen siete semanas bajo el agua en Tabasco

TABASCO.- Los habitantes de Simón Sarlat, en Centla, Tabasco, ya perdieron la cuenta de los días que llevan con el agua hasta la cintura.

De las mil 300 viviendas de la comunidad de cerca de 5 mil habitantes, el 95 por ciento han estado inundadas desde el 9 de octubre, cuando se abrieron por primera vez las compuertas de la presa Peñitas para desfogar el agua que amenazaba con romper la cortina de concreto.

Amada Dionisio, de 68 años, tiene una taquería en la avenida principal del pueblo. Ahí también está su vivienda. “No hemos visto esto así, que está inundado, no lo habíamos visto. No. Ya tiene como dos meses que estamos en el agua, inundado” (…) “Todo se perdió, ya no logramos sacar nada, fue de prisa la creciente, de la noche a la mañana ya amanecimos todo en el agua”, explicó la mujer tras recibir un paquete de ayuda humanitaria entregado por la Cruz Roja, la única ayuda recibida en más de un mes.

Los pobladores recuerdan que en 2007 la inundación llegó y se fue en pocos días, pues el canal que Intercomunica un sistema de lagunas del Río Grijalva y que provoca las anegaciones, fue contenido. Ahora la corriente es continua, no se detiene. Las calles trasladan a gente desde la orilla de la inundación hasta sus casas. Cada viaje cuesta entre 20 y 25 pesos. Entre el agua surcan cayucos, viajan animales de corral muertos, saltan perros, nadan charales y se ven serpentear culebras ocasionalmente.

A Lorena de La Cruz, de 39 años el agua le invadió su casa, pero al estar un poco encima del nivel de la calle es de las pocas que tiene piso seco. La Marina tiene habilitada una cocina en la que sirven al menos dos comidas calientes al día a los habitantes de este poblado cercano a la Laguna de Santa Ana. Juana May de La Cruz ha sido la encargada de realizar el censo para la entrega de mil 160 despensas y kits de limpieza por parte de la Cruz Roja a los damnificados de esa comunidad.

Excélsior

Foto Cuartoscuro