Regular la marihuana pondrá final a la guerra antidrogas: Segob

CIUDAD DE MÉXICO.- La regulación de la marihuana en México ayudará a poner un punto final a la guerra contra las drogas y la criminalización de los campesinos que siembran esa yerba, afirmó Olga Sánchez Cordero, encargada de la Secretaría de Gobernación (Segob), durante el primer foro internacional Política de Drogas, Acuerdo de Paz y Derechos Humanos.

Aseguró que la política de drogas prohibicionista que se ha tenido en las últimas décadas en México generó la “guerra contra el narcotráfico”, un hecho que ha ocasionado miles de muertes y violaciones a los derechos humanos.

Advirtió que los labriegos que se dedican a cultivar marihuana han sido estigmatizados por la sociedad, aunque reciben amenazas y extorsiones del crimen organizado para que se dediquen a eso.

“La política prohibicionista seguida en los últimos años dio pie a un incremento de la violencia y la delincuencia en nuestro país, y provocó la criminalización de grupos vulnerables de la población por actividades relacionadas a la producción de cannabis y otras sustancias”, señaló la ministra en retiro.

Ante autoridades internacionales, Sánchez Cordero explicó que, según la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2017 aumentó 10% el consumo global de drogas.

“Es notable el incremento del consumo de cannabis y sus derivados entre diferentes grupos etarios, lo que propone repensar las políticas sobre drogas y adicciones, así como un cambio de paradigma que permita regular el consumo de esta droga para fines lúdicos y terapéuticos sin menoscabar o afectar los derechos de toda la población”, subrayó.

Dijo que cuando ella fue senadora en 2018, antes de asumir como titular de Gobernación, propuso una legislación para regular la marihuana, y explicó que ahora, desde el Ejecutivo federal, se busca la aprobación de la Ley Federal para la Regulación del Cannabis.

Esta legislación debe tener un enfoque de justicia social, libre desarrollo de la personalidad y la no criminalización, debe tener un equilibrio entre el enfoque de salud pública y el interés del comercio, expuso.

Pero no todo fue optimismo en el discurso, ya que admitió que no hay cifras o indicios de que la regulación de la marihuana tenga un impacto en los índices de violencia delictiva. Pese a ello, señaló, México dará este paso en favor de los marginados.

EL UNIVERSAL