Damnificados de “Hanna” rechazan albergue; temen robo de sus muebles

REYNOSA, Tamaulipas.- La construcción abandonada de una plaza comercial se convirtió en el hogar de unas 30 familias. Adultos, jóvenes y niños dejaron su hogar cuando fue cubierto por el agua, tras las lluvias que el pasado sábado ocasionó el huracán “Hanna” de categoría uno. Aquí no hay luz ni agua potable y las personas todo el día son víctimas del ataque de cientos de moscos.

“Nos venimos para acá, porque estamos cerca de nuestras casas y podemos cuidar las pocas pertenencias que nos quedaron”, coinciden madres de familia. Los damnificados son residentes de las colonias Azteca, Ampliación Delicias, Ernesto Zedillo, Juan Escutia y Revolución Verde, entre otras, quienes declinaron la invitación de las autoridades estatales y municipales para resguardarse en un albergue temporal.

Ángela Rodríguez, madre de dos niños de ocho y 10 años, tiene la esperanza de que cuando baje el agua al menos podrá recuperar la estufa que se encuentra en su vivienda.

“El agua subió bastante, tapó la casa, y el domingo en la mañana salimos y nos vinimos aquí. No me puedo ir porque a unas vecinas ya les robaron sus muebles, están entrando personas de otras colonias y se llevan las cosas. Vivo a tres calles y todos los días voy a ver mi casa. Ahorita el agua ya bajó y pude ver mis pertenencias, la estufa, el refrigerador, la sala. Espero que al menos la estufa funcione”.

Lizbeth Hernández, residente de la colonia Ampliación Delicias, cuenta que debido a que su hogar es de dos plantas, pudo poner a salvo algunas de sus pertenencias. “No quisimos irnos a un albergue, porque no queremos que nos roben nuestras cosas. Yo dejé refrigerador, lavadora, estufa y televisores en la planta alta; la sala y el comedor se quedaron abajo y, pues, eso ya no va a servir”.

Esta mujer que tiene una hija pequeña sabe que las condiciones de la construcción no son las idóneas, ya que no cuenta con los servicios básicos, pero asegura que prefiere sufrir unos días para rescatar sus pertenencias. “Queremos que nos ayuden, hay gente que viene de otras colonias que no lo necesitan y se llevan despensas, ropa o alimentos que nos dan. Vinieron [autoridades] del gobierno del estado a instalar unos baños portátiles, eso nos ayuda mucho. Nos dejaron una colchoneta por familia y hay quienes tienen hasta tres niños, y duermen en el suelo”.

En iguales circunstancias se encuentra la familia Rivera, de la colonia Ernesto Zedillo, que decidió quedarse en la construcción abandonada para poder ir a su vivienda a diario. Los Rivera tuvieron la fortuna de recibir una casa de campaña donde María del Carmen García, su esposo y sus tres hijos adolescentes pernoctan.

“Nosotros no sacamos nada, porque no pensamos que el agua subiría tanto; cuando vimos que podíamos inundarnos ya era muy tarde… la estufa, el tanque de gas y el refrigerador estaban dando vueltas en toda la casa cuando subió el nivel del agua”. La familia Rivera comenta que aunque algunas asociaciones les llevan alimento o ropa, les gustaría recibir colchonetas o cobijas.

Un muerto en Aguascalientes

Un joven murió a bordo de su camioneta al ser arrastrado por la corriente, cuando pretendía cruzar el arroyo de la comunidad de Santa María de Gallardo, que se encontraba a su máximo nivel a causa de las lluvias torrenciales. La tragedia ocurrió la madrugada del miércoles, cuando Christian Francisco se dirigía a su domicilio, después de haber concluido su jornada laboral.

EL UNIVERSAL