La pandemia desluce celebración del Día D

COLLEVILLE-SUR-MER, Francia.- Al amanecer del sábado, Charles Shay se paró solo, sin ningún otro veterano, en la misma playa a la que llegó hace 76 años en una de las batallas más épicas de la historia militar, conocida como el Día D, que cambió el rumbo de la II Guerra Mundial.

El año pasado, decenas de miles de personas se acercaron a las playas de Normandía, en el norte de Francia, para vitorear al decadente número de veteranos y celebrar los tres cuartos de siglo de la liberación de la opresión nazi. Pero esta vez, las cuarentenas por el coronavirus convirtieron la conmemoración en una de las más fantasmales hasta la fecha.

“Ahora estoy muy triste”, lamentó Shay, que era un médico del ejército estadounidense cuando desembarcó en la playa Omaha barro un horrible fuego de ametralladoras y bombas.  “Por culpa del virus, nadie puede estar aquí. Me gustaría ver a más de nosotros aquí”, dijo.

Pese a todo, los franceses no dejaron que la jornada pasase desapercibida, como su apego a los 160.000 soldados de Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá y otros países que derramaron su sangre para liberar las playas, que los condujo a la victoria total final sobre el nazismo casi un año más tarde.

AP