La ruta del Mediterráneo volvió a ser la más mortífera del mundo en 2020

TÚNEZ.- Más de 3,000 personas migrantes, refugiadas y demandantes de asilo han desaparecido en 2020 cuando trataban de huir a otros país, el 60 % en la ruta que parte del África Subsahariana y desemboca en el Mediterráneo, un año más la más mortífera del mundo, reveló hoy el proyecto “Missing Migrants”, adscrito a la Organización Internacional de las Migraciones (IOM).

Según esta agencia asociada a la ONU, el número de desaparecidos constatados se elevó en 2020 a un total de 3,175, de los cuales 1,096 perecieron en aguas del Mediterráneo, entre las playas de Libia, Túnez, Argelia y Marruecos y las costas de Italia, España y Grecia.

Un total de 679 perdieron la vida tras abandonar el litoral tunecino y libio, 302 en la ruta que conduce de Argelia y Marruecos a España, 36 frente a la costa griega y 75 en el mar Egeo.

A esa cifra hay que sumarle a las 382 personas que se perdieron en las arenas del desierto del Sahel, primera gran barrera en la ruta salteada de abusos, torturas y violaciones, y las 489 que dejaron su vida en el África Subsahariana, inicio de una odisea fruto de la economía corsaria que domina la zona.

Las estadísticas de la IOM confirman la tendencia a la baja que se prolonga desde 2016, fecha en la que el programa “Missing Migrants” certificó la desaparición de 8.074 migrantes, refugiados y solicitantes de asilo, 6,975 en la ruta África.

Aquel año, el número de los que desaparecieron engullidos por las aguas del Mediterráneo alcanzó la cifra récord de 5,143 personas.

El proyecto “Missing Migrants” advierte, no obstante, de que el número de desaparecidos probablemente sea mucho mayor, ya que muchos migrantes, refugiados y demandantes de asilo se pierden sin dejar rastro en manos de las mafias dedicadas al contrabando de personas, en particular ahogadas en el Mediterráneo o víctimas del hambre, la sed, el calor y los contrastes de temperatura en el desierto.

EFE