Guatemala, entre riesgos y tragedias anunciadas

CIUDAD GUATEMALA, Guatemala.- En la comunidad rural de Quejá, en San Cristóbal Verapaz, Guatemala llora la muerte de seis personas y la desaparición de muchas más como consecuencia de un alud que sepultó la mitad de la aldea debido a las lluvias de la tormenta Eta.

Con el meteoro, una nueva tragedia vuelve a golpear a Guatemala, declarado como el segundo país de más alto índice de riesgo de desastres en el continente según el Reporte Mundial de Riesgo de 2019.

Nadie esperaba que la montaña se partiera en Quejá. No hubo advertencias ni señales. El jueves al mediodía, un alud devoró a la comunidad habitada por unas 1.200 personas mayas Poqomchí, que sobreviven de la plantación de maíz y frijol. Sus pequeñas casas en su mayoría de madera y lámina, estaban incrustadas en la montaña rodeada de árboles.

Los habitantes de Quejá estaban a punto de almorzar cuando una parte de la montaña se desprendió. Emilio Caal, un agricultor sobreviviente, contó a The Associated Press que no sabe del paradero de unos 40 miembros de su familia.

Los socorristas tardaron por lo menos un día en llegar a la aldea debido a que los accesos por carretera quedaron cortados por los derrumbes. Para lograrlo sortearon toneladas de lodo naranja, una arcilla pegajosa que imposibilita el paso. La ayuda en víveres tardó dos días en llegar y sólo fue posible entregarla con helicópteros, sobre todo por un inmenso viejo derrumbe en la misma carretera que da acceso principal a la aldea y que las autoridades no han logrado reabrir.

Hasta el lunes la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) contabilizaba 44 muertos y 99 desaparecidos en todo el país a consecuencia de Eta.

AP