Alejandro Sanz, embajador de Madrid

MADRID, España. – “En Madrid está lloviendo y todo sigue como siempre”, cantaba en uno de sus temas Alejandro Sanz, el embajador y “orgullo de Moratalaz” -uno de los 21 distritos de la capital de España-, como se le reconoció ayer en un acto celebrado en el Ayuntamiento de esta ciudad.

Ya el pasado domingo, el cantante asistió sobre la M-30, una de las vías que circunvala Madrid, al bautizo del “Puente del Corazón Partío” (hasta ahora conocido como puente de la Estrella) y allí ofreció un breve concierto sorpresa para empezar a calentarles los ánimos a los madrileños tras meses de confinamiento.

Para Sanz, el niño que se crio entre la Avenida del Doctor García Tapia, el Parque Z y el citado puente de la Estrella en Madrid, desde el que cegado por los faros de los coches imaginó muchas melodías, estos han sido uno días “de muchas emociones”.

Así dijo en el Palacio de Cibeles, sede del ayuntamiento, al recibir reconocimiento a su trayectoria y por su vinculación a Madrid y barrio de Moratalaz”.

REALIZA DESEO

“He vuelto a mi barrio y al puente en el que pedí que me pudiera dedicar a la música. Se me cumplió, así que puedo afirmar que ese puente tiene algo de mágico, como Madrid, que tiene magia y no importa cuánto tiempo pases fuera, porque siempre te recibe con el abrazo abierto y así lo digo en todas partes: que es de las ciudades que mejor reciben en el mundo”, ha agradecido el artista.

Lo dijo ante su hija Manuela, recién llegada de México, pero también madrileña -como le ha recordado su padre-, y tras acercarse a colocar flores en el pebetero de Cibeles por “quienes fallecieron durante el confinamiento por el virus y en reconocimiento a los que han puesto su granito de arena para que esto sea más soportable”.

EFE