Oscuro panorama en el Harp Helú

CIUDAD DE MÉXICO.- Una parte de los cubeteros y otros de los vendedores que ofrecen bebidas, alimentos y otros productos entre las gradas del estadio Alfredo Harp Helú, casa de los Diablos Rojos del México, perderán sus empleos (al menos mientras duran las medidas de distanciamiento social), como consecuencia de las reglas de prevención de contagio del Covid-19 que impondrá la organización para la temporada venidera.

Othón Díaz, presidente ejecutivo de la novena, reconoció que entre las medidas de prevención que tendrán en el inmueble para la temporada 2020 es que no contarán con estos vendedores que acostumbraban llevar las bebidas o alimentos a los aficionados hasta su lugar.

“Afortunadamente no van a ser todos [los vendedores los que serán afectados]. Nosotros destinamos la gente que trabaja en el estadio, con base en los aficionados que asisten al inmueble, entonces [sí] habrá una afectación”, expone Díaz Valenzuela.

El directivo dijo que aproximadamente trabajan con 200 vendedores que ofrecen alimentos y bebidas entre las gradas del Alfredo Harp Helú y que la empresa Eurest, la que coordina a estos empleados, será la que les presente un plan para la situación laboral de estos vendedores.

Cubeteros que ofrecen cerveza, vendedores de tacos de cochinita, flautas, pizzas, botanas, galletas, fruta, dulces, entre otros alimentos y bebidas, son los que comúnmente se encuentran entre las gradas del parque de pelota y que serían afectados por esta medida.

“Eurest aún no nos presenta el plan, pero podrían reubicar a los vendedores en islas (puestos temporales) en la explanada del estadio o también que rolen sus días (de trabajo)”, agrega Díaz.

El primer escenario que expone el directivo luce difícil, debido a que la explanada del estadio no es tan grande para albergar las islas para los 200 vendedores y ese escenario se complica si se tiene en cuenta los protocolos de distanciamiento social que se impondrán.

En caso de que los vendedores rolen los días de trabajo verán reducidos sus ingresos, porque la mayoría de ellos obtienen su paga de un porcentaje de lo que venden el día de juego. El presidente ejecutivo de los Diablos dijo en videoconferencia que también tendrían que hacer otras adaptaciones en el inmueble. “Medidas de distanciamiento en baños y señalamientos en los pasillos para que los fans caminen en un solo sentido”, dice Díaz.

 

 

EL UNIVERSAL