Hirving Lozano: De la pesadilla a la plenitud

NÁPOLES, Italia.- Hirving Lozano se fortaleció desde el sufrimiento, desde callar y trabajar. Nunca hizo una declaración fuera de tono, no buscó la salida fácil (irse a otro equipo), enfrentó la adversidad y la venció.

Hoy parece lejana la primera temporada del ‘Chucky’ en el Napoli que comenzó con fuegos artificiales por convertirse en el fichaje más caro en la historia del club, y además era hombre de confianza del entonces técnico Carlo Ancelotti.

Sin embargo, aquella felicidad fue efímera. El equipo no caminó en las primeras jornadas, con lo que el histórico entrenador italiano fue cesado y ahí empezó la pesadilla del delantero mexicano.

La llegada de Genaro Gattuso cambió por completo el panorama para Hirving Lozano, quien pasó de ser un titular indiscutible –Ancelotti incluso lo utilizaba como centro delantero–, a casi casi un ‘apestado’.

El nuevo entrenador se encargó de exhibir públicamente las falencias del exjugador del Pachuca: “tiene que aprender a defender… se cae solo como un niño”. Además, lo corrió de un entrenamiento alegando mala actitud, y no solo no jugaba, si no que en ocasiones no salía ni a la banca.

El Napoli fue Campeón de la Coppa Italiana y el ‘Chucky’ un espectador más, pues aunque apareció en fotos con el trofeo, la realidad es que su aporte a dicho logro fue nulo.

Para ese entonces no eran pocas las voces que condenaban a Gattuso e instaban a Lozano a buscar otro equipo, pues estaba “claro” que con los ‘Gli Azzurri’ “nunca” iba a jugar.

¿Qué pasó? Hirving se quedó, Gattuso quiso que se quedara; es más, se comprometió a “recuperarlo” y el delantero se curtió a partir del mayor aprendizaje en su carrera.

“Cuando se enoja (Gattuso) es un ogro… La experiencia del año pasado me abrió los ojos”, declaró el ‘Chucky’ hace algunas semanas en una entrevista con TV Azteca.

Salió fortalecido, aprendió y hoy, a todas luces, es un mejor futbolista. Vive la mejor etapa de su carrera, es un jugador más completo porque tal como lo demandaba su entrenador, aprendió a defender. El desgaste físico que tiene en la exigente Serie A es sencillamente impresionante.

Lozano no solo ‘vuela’ por las bandas –la derecha preferentemente–, también cumple con una labor de sacrificio para apoyar al lateral cuando su equipo no tiene el balón. Por ello resulta frecuente que en los segundos tiempos sale de cambio, pero esto no obedece a que esté jugando mal, sencillamente el trabajo que realiza es imposible que lo haga a tope durante 90 minutos.

Si algo ha caracterizado la carrera del ‘Chucky’ desde su debut con el Pachuca en el lejano febrero de 2014 –le hizo gol al América– es la evolución constante que demuestra, tanto en clubes como en Selección Nacional.

Hirving aprende, es inteligente, absorbe. Como juega vive, siempre está inquieto. Y no hace falta conocerlo de primera mano para palpar que no se estanca, crece y crece. Tiene 25 años y pese a que está en un gran momento, no ha alcanzado su tope.

El mejor aprendizaje que Hirving Lozano pudo tener fue esa temporada de pesadilla con la llegada de Gattuso al Napoli. Hoy, agradece aquel dolor que le ayudó a encontrar la plenitud.

ESPN